Urgen respuestas contundentes de Banxico y Hacienda

Crecen deudas en dólares * Pequeñas petroleras de EU, en crisis

MUCHOS NOS quedamos esperando la semana pasada, una respuesta contundente del Banco de México y de la Secretaría de Hacienda, que conforman la Comisión de Cambios, contra la volatidad que ha imperado en la paridad peso-dólar. 

Sin embargo, los capitanes de tales entidades, Agustín Carstens y Luis Videgaray Caso, se mantuvieron inamovibles, como las tasas de interés del Banco Central Europeo (BCE). Hemos señalado que es momento de que ambos líderes del gabinete financiero, abandonen su dogmatismo y su ortodoxia, absorbida en universidades del extranjero, para adoptar medidas más frontales contra la especulación, los portafolios de inversión de cartera, no productivos, y para fomentar la repatriación de capitales, como han hecho los bancos centrales del mundo desde 2009. La defensa de la moneda no puede sustentarse sólo en subastas de hasta 400 millones de dólares por día en momento de aguda volatilidad. Todas las medidas adicionales pueden ayudar. Se puede proceder a un incremento en el monto de la subastas hasta por 700 millones de dólares diarios. 

Se puede introducir un swap en dólares como se ha hecho en otras ocasiones en situaciones de crisis financieras (recordemos 2008 y 2009), así como permitir la apertura de cuentas en dólares. Incluso, el Banco de México y la Secretaría de Hacienda deberían pensar en impulsar un instrumento de inversión en pesos con elevada rentabilidad en el corto plazo, mientras disminuye la presión que ha provocado la crisis, primero inmobiliaria (EU); después bancaria (Europa); posteriormente de balanza de pagos y deudas en moneda extranjera (Grecia, Portugal, España e Irlanda), y que se acentuó con la desaceleración china y la baja generalizada en los precios del petróleo. 

Lo que México no puede ni debe hacer, es cruzar los brazos y esperar a observar cómo pasa y nos afecta turbulencia en mercados cambiarios, de dinero, accionarios y petrolero. Cuando es necesario meter mano negra en los mercados, hay que hacerlo y con fuerza. Es prudente que, en algún momento, los diputados y senadores, porque se debe modificar la Constitución, analicen la posibilidad de abrir las reservas del Banco de México al estímulo e incremento de la economía, como hacen la Reserva Federal de EU, el Banco Popular de China, el Banco de Japón y el BCE, sin ortodoxias falsas y sin miramientos. De otro modo los pobres ahí seguirán, la economía se mantendrá en crecimientos menores a 3%, y la carga fiscal seguirá sólo sobre la espalda de quienes ya pagan impuestos.

Ahí les dejo la conseja, la moraleja, la frase pues: ¡Sobre aviso, no hay engaño!

EL TIPO de cambio ha rebasado las expectativas de los más conservadores analistas financieros, y los efectos pueden ser devastadores. Lo saben los importadores, los padres de familia que tienen a sus hijos estudiando en el extranjero, los que van a salir al exterior por motivos de negocios, médicos, turísticos o simplemente por compromisos familiares. 

Aunque en la última jornada cambiaria, el peso mejoró su posición frente al dólar, ya casi no hay voces que callen ante este desafortunado acontecimiento que golpea a todos los sectores, incluidos los precios de comestibles que diariamente consumimos. Hablan del tema los empresarios, los estudiantes, los especialistas, los ignotos, los provocadores, y hasta el líder del PRI, Manlio Fabio Beltrones, quien subraya que hay sólidos fundamentos para sortear la turbulencia financiera global. La mayoría de los opinadores señalan que las cosas están mal, los menos insisten en que aquí no pasa nada, que estamos blindados y que no será necesario mover más piezas que las ya trabajadas. 

Lo cierto es que la semana pasada tuvimos un nuevo máximo histórico de 18.8024 pesos por dólar, con lo cual el peso registró una depreciación máxima en lo que va de 2016 de 9.26%. Banco Base nos grafica el panorama: “El peso registró una depreciación semanal de 1.05%, acumulando cinco caídas semanales de manera consecutiva y perdiendo cerca de 7.3% en lo que va del año. Al cierre de la semana, el peso fue la divisa más depreciada entre los principales cruces del dólar y entre las divisas de economías emergentes”. 

SE PUEDE afirmar que México no tiene una crisis interna o de finanzas públicas, provocada por el bajo precio del petróleo, pero sí tenemos un efecto directo negativo sobre el tipo de cambio, porque si el West Texas Intermediate (WTI), que es el petróleo de referencia para EU y nuestro también, cae a un nivel de 25 dólares por barril, el tipo de cambio podría subir hasta 18.88 pesos por dólar, y si cae a 20 dólares por barril, la paridad peso dólar subiría a 19.85, lo que nos colocaría cerca del tan temido 20-20, un doble dígito del que se habla en México actualmente (20 dólares por barril en el WTI y 20 pesos por dólar en el tipo de cambio)…

LAS COMPAÑIAS petroleras de Estados Unidos, sobre todo las pequeñas, son las que corren el mayor riesgo de caer en moratoria o impago por los bajos precios del crudo y que podrían estar en un escenario de crisis. Se estima que para esas empresas el precio de producción de petróleo está por arriba de los 20 dólares por barril y si las cosas se mantienen como están, pronto ya no será viable para ellas una menor cotización por cada barril del energético. TAMBIÉN EL presidente de la Concanaco-Servytur, Enrique Solana Sentíes, puso el dedo en la llaga, al señalar que es grave el aumento registrado en la deuda pública, que repuntó 10.15 puntos porcentuales como proporción del PIB entre 2012 y 2015, y alertó que la debilidad del peso frente al dólar pueden contribuir a un mayor crecimiento de esta, ya que la mayoría de las deudas fueron adquiridas en esa moneda.

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