The Rolling Stones eclipsan visita a Cuba de Barack Obama

La expectación es mundial, ya que están agotadas las reservaciones de los hoteles habaneros, hechas desde todas partes del mundo

La Habana está en completa expectación pero no por la próxima visita de Barack Obama, sino por el concierto que brindarán los Rolling Stones en esa capital, el más histórico de su existencia por el contexto en que se produce.

En su comunicado de confirmación, la banda vigente más famosa del mundo dijo: “Hemos tocado en muchos lugares especiales durante nuestra larga carrera, pero este espectáculo en La Habana va a ser un hito para nosotros y esperamos que lo sea también para todos nuestros amigos en Cuba”. 

La expectación es mundial, ya que están agotadas las reservaciones de los hoteles habaneros, hechas desde todas partes del mundo.

Este acontecimiento es de gran envergadura porque la banda británica de rock ha logrado sobrevivir a los tiempos al igual que la Revolución Cubana. Tienen eso en común.

The Rolling Stones se fundó en abril de 1962, apenas tres años después del triunfo revolucionario. Y ambos, Revolución y banda están vivos y actuantes a más de medio siglo de existencia.

La visita de Obama, los días 21 y 22 de marzo, previa a la celebración del concierto de una de las bandas más influyentes en la historia del rock, se produce con fuertes antecedentes históricos de agresiones a Cuba por parte de Estados Unidos, las cuales continúan sin cesar.

Pero un avance importante ha significado que en las negociaciones para reestablecer relaciones diplomáticas, Estados Unidos no las condicionó a un cambio de sistema político en Cuba.

Ello ha echado por tierra la pretensión estadounidense de una “transición democrática” en la isla, y, es más, ya no insiste en eso. Ya no reclaman el giro hacia la economía de mercado y el abandono de las ideas socialistas.

A lo más que ha llegado Obama es a proclamar que su país va a seguir insistiendo en el respeto a los derechos humanos en la isla.

Y en este contexto, en que políticamente ya es incorrecto insistir en una “transición democrática” en Cuba, llegan a la isla los Rolling Stones, con todo y Mick Jagger, cuyos discos fueron prohibidos por el régimen comunista cubano en los años sesenta por ser símbolo del capitalismo, del mismo modo que para Occidente ser marxista era pecado mortal.

Cuba ahora, convertida en el oasis mundial del rock, sigue empeñada en proteger su sistema y la banda británica en seguir cantando “Satisfaction”, un himno dedicado al inconformismo.

Ir a escuchar los estruendosos ruidos emitidos por la banda y ver los frenéticos movimientos de Mick Jagger en la Ciudad Deportiva de La Habana, el próximo 25 de marzo, es la gran cita histórica, al parecer, y no la visita de Barack Obama.

Comentarios

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0