Tequila… el lugar que brinda alegría al mundo

Tequila… el lugar que brinda alegría al mundo

Reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2006

Es un viernes por la tarde en el centro de Tequila, Jalisco. Las campanadas de la iglesia se confunden con los acordes de “Por tu maldito amor” de Vicente Fernández y los gritos de los vendedores de la bebida que toma el nombre de esta región, ubicada a 67.3 kilómetros de Guadalajara.

La carretera que viene de la Perla Tapatía ofrece un paisaje agavero, adornado con magueyes azules y que produce asombro entre los seguidores de la bebida que se asocia con la mexicanidad en el mundo. Esta vista, junto con las antiguas instalaciones industriales de Tequila, fue reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2006.

Apenas entras al pueblo y varias personas te ofrecen tequila. La calle que te lleva al centro es donde se encuentran casi todas las tiendas en las que se ofrecen artículos relacionados con el tequila, botellas de todas las firmas: Cuervo, Sauza y otras no tan conocidas.

También ofertan barriles como cavas, adornos hechos con la piña del agave y tragos camineros para que el visitante “vaya entrando en calor”, como dicen de manera coloquial los lugareños.

En la calle principal, quienes comercializan este néctar, bendecido por la diosa Mayaguel, ofrecen muestras de tequila blanco, reposado, añejo, extra añejo. Así, probada tras probada, conforme avanzas te encuentras con la escultura de la canción que inmortalizó Lucha Reyes: “…borrachita de tequila, traigo siempre el alma mía”, es cuando la melodía cobra sentido porque el amor perdido se cura con un caballito, dicen algunas visitantes.

Pero en Tequila no todo es beber, olvidar las penas y brindar con la escultura de la tequilera, este pueblo mágico tiene edificios históricos, religiosos y civiles dignos de admirarse y visitarse: el Templo de la Purísima, la Capilla del Calvario, el Palacio Municipal, en donde existe una pintura que describe gráficamente la leyenda del tequila, y el Museo Nacional del Tequila.

Otro de los atractivos que se encuentran en este sitio es conocer el proceso de la bebida; para ello, en el centro de la población se ofrecen recorridos en diferentes casas. El proceso empieza con el jimador, quien es el encargado de cuidar y cortar el agave.

Al momento de cortarlo se debe cuidar no matarle a los hijuelos de la planta y se le debe dejar sólo el corazón, que es de donde surge el destilado. Este corazón se pone a cocinar en un horno, después se tritura para sacar la melaza y luego se destila.

En todos los recorridos te ofrecen pruebas de diversos tequilas, desde blanco hasta el extra añejo; para lograr la creación de este último, el tiempo en el barril debe ser de por lo menos cinco años.

El secreto para que no te dé cruda es que siempre se busque el que dice 100 por ciento añejo, explica el guía.

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