Tal cual: El marihuano pleito de las senadoras

Lástima que no fue aprobada. Pero hubiera sido peor aprobarla como pretendía este grupo de senadoras del PRI

Por: Luis Carlos Rodríguez González
Vanguardia Digital

La reforma para legalizar el uso medicinal y científico de la marihuana en México quedó para mejor ocasión, una vez que se enfríen los ánimos, las acusaciones se olviden y uno que otro legislador y legisladora se pongan a estudiar acerca de qué es un psicotrópico y qué no lo es.

En fin, lo que se vivió en los últimos días del periodo extraordinario de sesiones en el Senado fue un verdadero “pleito marihuano” entre senadoras del PRI que como si estuvieran bajo los efectos de un carrujo de cannabis se dijeron y acusaron de todo, lo cual al final impidió la aprobación de la esperada reforma que beneficiaría a miles de pacientes en el país.

Durante las reuniones al interior del PRI para analizar los alcances de la reforma a la Ley General de Salud, se vivieron momentos de tensión, que incluso alcanzaron las palabras altisonantes y las acusaciones, como si se tratara de la Arena Coliseo o un mercado público.

Una de las protagonistas y opositora a la reforma, la senadora Lilia Merodio Reza, acusó a la presidenta de la Comisión de Gobernación y compañera de bancada, Cristina Díaz Salazar, de buscar hacer negocio y de tener ya apalabrada con laboratorios farmacéuticos la reforma para legalizar la importación y producción de medicamentos a base de cannabis.

Ello porque de acuerdo a Stuart States The Mexican Way Marihuana, el mercado de México de estos medicamentos, sería de alrededor de mil a 2 mil millones de dólares anuales y se podría llegar a 7 mil.

Como second en la esquina de las opositoras, otras senadoras como Lizbeth Hernández Lecona e Ivonne Alvarez, hicieron relevos australianos, acompañadas del jalisciense Jesús Casillas, que se metió a este pleito de mujeres, en contra de Cristina Díaz y un grupo de legisladores del PRI que buscaban convencer con alternativas legales para permitir la importación y producción en México de medicamentos a base de cannabis.

Muchos dicen que este grupo de senadoras del PRI, incluido Casillas, respondió más a los dictados de la jerarquía católica mexicana, que envalentonada por su triunfo electoral el pasado 5 de junio con el tema de los matrimonios igualitarios, cabildeo para frenar la marihuana medicinal.

El propio Raúl Elizalde, padre de la niña Grace, quien padece el Síndrome de Lennox-Gastaut (epilepsia) y quien ganó en la Corte la primera demanda para el uso de un suplemento a base de cáñamo para su hija, lamentó este aplazamiento y culpó de ello a este grupo conservador de legisladores que no entienden la transcendencia del tema.

Asimismo Elizalde denunció que ese grupo fue entrenado desde la esquina de la Secretaría de Salud, para oponerse a ultranza a lo que pedían familiares de enfermos: que la ley sea exactamente igual que en Estados Unidos. Además de que no se considere al cáñamo, parte de la planta de la cannabis, como un psicotrópico, ya que internacionalmente no es considerada así y se elaboran con ella suplementos alimenticios, leches, aceites e incluso ropa y accesorias automotrices

“Lástima que no fue aprobada. Pero hubiera sido peor aprobarla como pretendía este grupo de senadoras del PRI, ya que los suplementos que utilizan muchos de los enfermos como Grace, se habrían afectado su importación a México con una reforma que considera a los derivados de cáñamo que tienen menos del 1 por ciento de Tetrahidrocannabinol (THC) como un psicoactivo o droga. Daban explicaciones de risa, es ignorancia”, lamentó Elizalde.

De las propuestas legislativas por crear un “Torito” para quienes consumen marihuana en México similar al que funciona en la capital del país para los conductores ebrios, ni hablamos. Mucho menos de despenalizar a quienes sean detenidos con 28 o 5 gramos de la hierba. Ahí será para otra función y lucha legislativa. Tal Cual.

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