Retos de la elección de gobernador en Tlaxcala

El reto al que se enfrenta la campaña de Marco Mena es hacer participar a un electorado inmóvil que en las últimas elecciones ha dejado de participar y creer en la política

La elección de gobernador para Tlaxcala se avizora como una de las más competidas para el PRI. A pesar de que cuentan con un candidato cercano a su militancia y con control de la estructura de partido. Marco Mena, además es un amplio conocedor de las reglas electorales del país y del Estado.

Como expresidente del Partido Revolucionario Institucional tejió fino durante su dirigencia, lo que le permitió llegar como puntero en la encuestas interna para figurar como candidato de unidad.

Hoy en día, antes de iniciar la campaña, los más recientes estudios de opinión le otorgan una amplia ventaja.

Si bien es cierto que el candidato es fuerte en intención de voto, no se vislumbra un margen amplio para obtener la gubernatura, ya que se espera un margen reducido y división de voto en la elección de los diferentes cargos de elección popular que se disputarán en el estado.

El reto al que se enfrenta la campaña de Marco Mena es hacer participar a un electorado inmóvil que en las últimas elecciones ha dejado de participar y creer en la política. El listado nominal, de acuerdo con cifras del INE, menciona que serán más de 862 mil electores los que podrán participar pero se espera que el nivel de abstención se aproxime a un número mayor del 50 por ciento.

Para hacer frente a dicha situación, los medios locales han señalado que será una de las elecciones más caras entre las doce campañas para gobernador que se juegan en este 2016. El monto calculado es de 254 millones de pesos para generar la participación y organizar la elección. 

Con una baja participación ciudadana el voto puede estar fragmentado entre el PRI y Morena ya que el PRD ha dejado de ser referente  y posicionarse como una de las principales fuerzas políticas estatales. 

La estrategia dirigida a conquistar los microsegmentos electorales en la base territorial será la clave de la victoria, más allá de una campaña de contraste contra el opositor. En este caso, el candidato del PRI iría en desventaja ya que sus competidoras son mujeres y toda campaña negativa contra una candidata siempre es castigada en la urna.

La campaña de manera formal aún no inicia, así que hay tiempo para que realizar los ajustes pertinentes en todos los partidos, aunque el que mejor organización muestra es el PRI. Los otros partidos han perdido una gran oportunidad para realizar una alianza que les permita ser más competitivos.

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