El Peje cada día más “maduro”

El ya candidato presidencial por Morena olvidó sus lemas de austeridad republicana y honestidad valiente

 Existen coincidencias entre Nicolás Maduro Moros y Andrés Manuel López Obrador: ambos se creen iluminados

La entelequia de Andrés Manuel López Obrador, ya definido como candidato a la Presidencia de México por tercera ocasión, todas vez que la gente se lo pidió “por aclamación” , repite sus pedestres discursos situaciones ajenas a la realidad.

Sus agresivas, pero mendaces palabras, culpan de todos los males a la “mafia del poder”, ofende a quienes considera sus enemigos, descalifica a quienes considera sus opositores  y promete utopías cuando “lleguemos” a Los Pinos en el 2018.

Su negocio, es decir su partido político, el llamado Movimiento de Regeneración Nacional, recibe suficientes millones de pesos para cumplir con sus caprichos y necesidades personales y políticos.

Así como las espontaneas “donaciones” que le orienta su pandilla, disfrazada de grupo parlamentario en San Lázaro. 

Con los recursos económicos con que cuenta, ya olvidó aquella repetida frase de “austeridad republicada”; también sepultó la de “honestidad valiente”.

Sus incendiarios discursos, tienen gran coincidencia con su congénere,  el colombiano Nicolás Maduro, el presidente de Colombia, ve en todos y cada uno de sus adversarios a un conspirador que pretende darle un golpe de Estado.

El Peje señala que “lo quieren borrar”, repite que “no quiere que llegue a la Presidencia”.  Está seguro que ahora sí podrá ocupar el Palacio Nacional. “La tercera es la vencida”, repite.

Maduro expresa en sus discursos que “todas las opciones son oligárquicas, neoliberales, privatizadora y no tienen cabida en la Venezuela ni en la América Latina”.

En Colombia no tienen cabida las medidas neoliberales ni el modelo neoliberal, privatizador, desconocedor de los derechos, que bota a los trabajadores, dijo el mandatario colombiano.

El Peje ha señalado en diversas ocasiones que la actual administración federal es neoliberal y privatizadora; que despide a los trabajadores, en tanto que los funcionarios gozan de altos salarios.

Reitera que cuando llegue a la Presidencia, revocará todas las privatizaciones, abolirá las reformas, incluidas las de la Constitución Políticas de los Estados Unidos Mexicanos.  Es decir que volverá a estar vigente la Carga Magna de 1917.

También se compromete derogar todas las reformas estructurales, recuperar los recursos naturales y los bienes de la Nación que fueron entregados a los acaparadores de la riqueza de la nación; señala que habrá escuela y trabajo para todos.

El político tabasqueño es poseedor de una gran perturbación que lo ha llevado a compararse con el papa.

Inclusive cuando falleció Juan Pablo II se atrevió a protestar que haya sido desplazado de la información central.  En esa época, AMLO cobraba como “Peje de Gobierno”.

Para no variar, su fiel lacayo, Ricardo Monreal Ávila, ahora militante del Morena, mencionó la coincidencia entre Andrés Manuel López Obrador y el distinguido visitante el papa Francisco.

El jefe delegacional en Cuauhtémoc, que es la zona económica más productiva de la ciudad de México por los “moches” que producen los antros y otros giros negros (salas de masaje, narcotiendas, prostis, etc.), dio a conocer las coincidencias entre AMLO y el papa Francisco:

El Sumo Pontífice, comparó, viaja en un vehículo austero, tiene una discreta guardia, rechaza los protocolos de oropel y sus palabras son de aliento para los pobres.

Al decir del exgobernador zacatecano, son los mismos conceptos de su adorado Peje, que tiene como lema central “primero los pobres”, que tiene un Tsuru, y vive con modestia. 

Y en el colmo de su veneración por el Peje, Monreal afirmó que ninguno de los detractores de López Obrador, ha calificado de “populista” al papa Francisco. 

Para no dejar dudas de las coincidencias  entre el papa y el Peje, el inmaculado político tabasqueño también tiene “la facultad de otorgar el perdón a los pecadores”, sobre todo a quienes se arrepienten de haber militado en otros partidos, en especial a quienes desertan del PRI para afiliarse al Movimiento del Peje.

Con ese halo de santidad y ya sin la cantaleta de que carece de recursos, no cesa en su campaña, que ya tiene 14 años.

Pero ahora con el añadido de que la “tercera es la vencida” y que no le “volverán a robar la Presidencia”. 

La negativa a aceptar la realidad, como Nicolás Maduro Moros, observa enemigos por doquier, la conducta de ambos refleja intolerancia, fanatismo, sedición, y gran incapacidad para aceptar las reglas de la democracia. 

En suma, Andrés Manuel, es cada día más maduro.

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