Medidas urgentes

En Pemex un buen apretón de cinturón al dispendio que por muchos años registró esta paraestatal y su sindicato

 

Es un hecho que los fenómenos naturales, como los globales, no se controlan, se pueden atemperar, tomar medidas preventivas, pero muchos son inevitables y sus consecuencias arrasadoras.

La caída en los precios del crudo, el super dólar y la reducción en el crecimiento económico de China, sin dejar de lado que la crisis financiera en Europa todavía no ha tocado base, son factores que sin duda afectan la economía de cualquier país. 

Y México, como muchas otras naciones emergentes, tiene que tomar sus previsiones, pues aun cuando ya no tiene una economía petrolizada, la dependencia del oro negro sigue siendo importante para su recaudación fiscal, sobre todo si no quiere castigar todavía más al contribuyente. 

Es por eso que el anuncio hecho por el secretario de Hacienda, Luis Videgaray sobre un recorte al gasto federal de este año por 132,300 millones de pesos (mdp), que representan el 0.7% del Producto Interno Bruto, era de esperarse.

Lo único bueno es que del total del ajuste preventivo propuesto, Videgaray anunció que la próxima semana Petróleos propondrá a su Consejo de Administración un recorte a su presupuesto por 100,00 mdp durante el presente ejercicio fiscal. Un buen apretón de cinturón al dispendio que por muchos años registró esta paraestatal y su sindicato.

De acuerdo con Videgaray, el recorte tendrá un efecto “marginal” en el crecimiento económico del país, sin embargo de abstuvo de decir una cifra en específico. “La mayor parte del ajuste es en el gasto corriente y el impacto (en el crecimiento) es limitado”.

El 60% del recorte se dará en el gasto corriente, por lo que el resto, unos 13,000 mdp será en gasto en inversión, principalmente en proyectos que no tengan aún viabilidad jurídica o los que aún no tengan los requisitos técnicos. 

Indicó que proyectos prioritarios como el tren ligero en Guadalajara y el tren de alta velocidad de Toluca siguen en pie. 

El 91% del ajuste corresponde a las dependencias del gobierno federal y el resto a la CFE. Además de viáticos a funcionarios, gasto en alimentos y telefonía de los burócratas se verán reducidos.

“El ajuste es consistente y apoya  las medidas propietario por Pemex para hacer frente que presenta el nuevo entorno global de los nuevos precios del petróleo”.

Sin duda, la depreciación del tipo de cambio refleja en parte la caída en los precios del petróleo lo cual ha deteriorado los gremios de intercambio de México por lo que es necesario implementar políticas, como el alza de tasa que anunció Banco de México, para evitar que todos los choques sean absorbidos por el tipo de cambio, esto es, el peso. 

Sobre la inyección de capital para Pemex, el secretario indicó que antes de eso, la petrolera tendrá que presentar su reestructura de negocios y el Gobierno federal, vía Hacienda tendrá que buscar la mejor forma de financiamiento para no afectar la posición de soberano.

“No hemos determinado los tiempos ni los números. Los ajustes son algo que ocurrirá primero para ser soportado por el apoyo financiero del gobierno federal, el cual debe darse empresa condiciones que no deteriore la posición financiera del propio emisor soberano, es decir, el gobierno, y por lo tanto tiene que ser de una dimensión que sea manejable y una fuente de financiamiento que no deteriore la posición del gobierno federal. Estamos analizado las opciones”, explicó Videgaray.

Ahora habrá que saber cómo se apretarán en cinturón cada una de las dependencias de la administración central y descentralizada para afrontar el ajuste preventivo al gasto.

*** Ajustan tasas

TOME NOTA 

*** El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, anunció este miércoles un incremento en 50 puntos base para la tasa de interés a 3.75 por ciento.

En conferencia conjunta con el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, Carstens dijo que la decisión fue tomada en una reunión extraordinaria de la Junta de Gobierno y “esta acción no inicia un ciclo de contracción monetaria”. 

Carstens tuvo que reconocer ahí mismo que la volatilidad en los mercados financieros ha afectado las finanzas públicas y a la cuenta corriente, destacó que ha aumentado “la probabilidad de que surjan expectativas de inflación que no estén en línea con la consolidación del objetivo permanente de 3 por ciento”.

Por lo pronto, según anunció, la Junta de Gobierno seguirá muy de cerca la evolución de todos los determinantes de la inflación y sus expectativas para horizontes de mediano y largo plazo, en especial del tipo de cambio y su posible traspaso a los precios al consumidor.

Asimismo, se mantendrá vigilante de la posición monetaria relativa entre México y Estados Unidos, sin descuidar la evolución de la brecha del producto.

Este es el segundo aumento en dos meses, luego de que en diciembre pasado el Banco Central aumentó su tasa de interés de 3 por ciento a 3.25 por ciento después de que la Reserva Federal de Estados Unidos ajustó su tasa de referencia desde un mínimo histórico.

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