El hombre detrás del Pulitzer

El hombre detrás del Pulitzer

Nacido en México, pero radicado en Medio Oriente, Javier Manzano es un fotoperiodista freelance que obtuvo el premio Pulitzer. El reconocido galardón llegó a sus manos en 2013

Javier Manzano fue condecorado como profesor honorario de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, en el marco del Festival Internacional de la Imagen. Como fotógrafo, Manzano ostenta una larga trayectoria con imágenes de guerra, aunque no se considera a sí mismo como un fotógrafo de asuntos bélicos, sino como un observador que plasma con objetividad lo que sus lentes y pupilas enfocan para los demás. También es un reconocido documentalista. Es licenciado en Negocios Internacionales y tiene un grado por el Instituto Brooks de Fotografía, en Estados Unidos.

Javier, ¿qué significó para ti haber ganado el premio Pulitzer?

Pues la verdad es que sí es un gran honor y todo, pero no me siento ni más ni menos que otros de mis colegas o fotógrafos. Es una distinción muy bonita, pero todos somos artesanos al final del día. Hay dos mexicanos más, Narciso Contreras, es uno de ellos, es un buen amigo y excelente fotógrafo; pero yo me enteré por Facebook, ¡qué patético!

Como periodista internacional y que ha estado cubriendo zonas de conflicto, ¿cuál es la opinión que te genera la situación que se vive en México?

Se me hace mucho más difícil trabajar en México porque hay un apego emocional mucho mayor aquí. No es que no sienta nada por los países en los que estoy, pero, obviamente, me llega más y es más doloroso ver a tu propia gente herida o lastimada o pasándola mal. Repito: no es que no sienta nada en Siria, porque te echas a llorar de repente, pero es mucho más difícil trabajar ciertas historias por el impacto emocional que te causa.

¿Cómo invitarías a los fotógrafos a que se atrevan a tomar fotos bélicas?

N le diría a nadie que fuera y tome ese tipo de fotos, esa tiene que ser una decisión personal y yo no le voy a decir a nadie “yo creo que tú tienes que ir a tomar fotos de conflicto”, porque es una responsabilidad que no es mía, es individual, porque no es un juego y no es una aventura; hay mucha responsabilidad para toda la gente con la que trabajas.

¿Y entonces cómo se te ocurrió?

Yo tenía 13 años, recuerdo que veía documentales bélicos de lo que era Yugoslavia en los que vi situaciones que me inspiraron a hacer lo que hago hoy en día, pero fue una decisión tardía, en mi caso. Yo empecé a los 27 como a considerarlo ya seriamente y a los 30 comencé a trabajar profesionalmente. Entonces fue como una decisión ya tardía, pero no me arrepiento de haberla tomado.

Lee más en la edición impresa de mayo de Revista Énfasis.
Por: Rizieri Rodríguez Plascencia
Fotos: Guadalupe Estrada

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