Retraso en acciones de monitoreo ambiental

Retraso en acciones de monitoreo ambiental

La entidad requeriría 35 mdp para estar al nivel de los demás estados integrantes de la Came

La Verdad Hidalgo / Colectivo Digital

En relación con las demás entidades integrantes de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came), Hidalgo presenta un retraso en materia de monitoreo ambiental que requeriría inversiones de por lo menos 35 millones de pesos, dijo Benjamín Rico Moreno, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales estatal (Semarnath).

El funcionario señaló que este es uno de los dos temas fundamentales que el gobernador Omar Fayad le pidió atender en su nueva responsabilidad: el de gestionar ante el organismo recursos económicos para solventar las deficiencias en la vigilancia de la calidad del aire; pues si bien actualmente se tiene cobertura en Tula, Pachuca y Tulancingo, existen otras zonas que necesitan estar bajo supervisión por la cantidad de emisiones que ahí se generan.

“No son inversiones baratas, son inversiones mucho muy costosas, y el estado no cuenta con ese recurso. Entonces tenemos que promover ese tipo de inversiones”, apuntó en entrevista el ex delegado de la Conagua.

De acuerdo con Benjamín Rico, el dinero se requiere fundamentalmente para equipar el Centro de Monitoreo Ambiental que opera en el Parque Ecológico Cubitos, donde se pueden presenciar en tiempo real los índices de contaminación que se presentan en las regiones hidalguenses.

El segundo tema prioritario para la Semarnath es el relacionado con la disposición final de los residuos sólidos que se generan en los municipios, donde las autoridades locales no han asumido con seriedad y responsabilidad los trabajos de confinamiento y tratamiento de la basura.

Sobre los planes que tiene la secretaría para la zona Tula-Tepeji, catalogada como una de las más contaminadas del mundo, manifestó que en este caso no deben canalizarse las culpas a un solo nivel de gobierno, “porque todos estamos contribuyendo a la contaminación: la refinería (de Pemex), las descargas de las aguas residuales que provienen de la Ciudad de México, los desechos sólidos de los municipios”.

“Ustedes saben que se considera a Tula como la zona más contaminada del mundo; pues tenemos que meternos, pero los tres niveles de gobierno”, agregó.

Rico reconoció que a la problemática también contribuyen las cementeras que operan en la región y la planta termoeléctrica Francisco Pérez Ríos, de la CFE.

Por ello planteó que, además de las acciones que se implementen, se deben empezar a promover fuentes alternas para la generación de energía eléctrica, “porque la termoeléctrica nos genera mucha contaminación”.

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