El otro dato: Oportunidad para el deporte

El otro dato: Oportunidad para el deporte

Por: Juan Chávez

Mañana viernes el presidente Peña recibirá en Los Pinos a los cinco medallistas olímpicos mexicanos.

¡Gran oportunidad para el deporte nacional!

La oportunidad de denunciar, al jefe del Ejecutivo, la falta de apoyo a los atletas olímpicos por parte de Alfredo Castillo, que sigue montado en la dirección de la Conade.

El profesor de marcha Juan Hernández, que formó a Guadalupe González “desde cero” sin el apoyo de las autoridades que deberían fomentar el talento deportivo, acusa a las autoridades que ahora pretenden colgarse la medalla de plata que Lupita ganó el viernes pasado en los Juegos de Río.

Ella, virtualmente, fue “aplastada por el equipo de China, que le cerró el paso cuando se desvió un instante de la ruta para recoger una botella con agua”.

Ahí, las marchistas chinas ayudaron a ganar a la compatriota que obtuvo la medalla de oro, apenas a unas centésimas de segundo de la mexicana.

De 70 años de edad, Hernández dice que Castillo negó a la marchista González el apoyo demandado y fue la Universidad Autónoma del Estado de México, la que cubrió la ausencia de la autoridad deportiva.

La UAEM otorgó un millón de pesos al equipo de la marchista para que consagrara todo su tiempo a prepararse para los Juegos Olímpicos.

Las chinas sabían que la mexicana era el peligro y “por eso la atacaron”.

Juan Hernández sostiene que: “La medalla de Lupita fue una bofetada para las autoridades”.

Lupita tremoló, junto con la bandera nacional, un banderín de la UAEM a su arribo a la meta olímpica de la marcha de 20 kilómetros.

La secretaría de Marina presumió que Lupita es miembro de la Armada, y ella, en efecto, es teniente de corbeta de la Armada.

Otros tres medallistas olímpicos pertenecen a las fuerzas armadas.

María del Rosario Espinoza, medalla de plata en taekwondo, es cabo auxiliar en educación física de la secretaría de la Defensa Nacional.

Germán Sánchez, plata en clavados desde la plataforma de 10 metros, también es cabo en educación física, al igual que Ismael Hernández Uscanga, que obtuvo la medalla de bronce en pentatlón moderno.

Quizá habrá que decirle al presidente Peña que el deporte urge de una enorme y profunda estructuración y que pase a formar parte de los institutos armados.

Hace falta, más que nada, coordinación. La Conade concede becas, pero falta disciplina, autoridad.

A la hora de la verdad, de todos modos, los lamentos son los que predominan y surgen las verdades como el apoyo negado a la marchista mexicana, según la denuncia de su entrenador Juan Hernández, un hombre de 70 años que no fue a Río, pero que en los últimos tres años entrenó y construyó a la “estrella olímpica”.

El presidente debe ir más allá de la congratulación que exprese a los medallistas y aceptar que el deporte debe ser objeto de una honda “reforma educativa”. ¿Por qué no?

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