El otro dato: “Lo que cuenta no se cuenta”

El otro dato: “Lo que cuenta no se cuenta”

Grave que no “se cuente lo que cuenta”

Por: Juan Chávez

Más grave aún, que el dueño que ha paseado desde las vísperas de su cuarto informe tal aforismo no lo haga.

Palabras. Discursos y más discursos. Habla más de lo necesario. Eso hace Peña Nieto en el pronunciamiento diario con que pretende dibujar los mapas de su quehacer político-administrativo.

Eso aconteció, para no ir más lejos, en la inauguración que hizo de “la modernización y ampliación” de la autopista México-Puebla.

¿En qué consistió tal realización?

Sepa Pepa. El presidente no la describió y mucho menos fue presentada en gráficas por los responsables de hacerlo: la SCT de Ruiz Esparza, Caminos y Puentes Federales de Ingreso o la vocería presidencial de Eduardo Sánchez, de perdis.

Nadie se apunta para graficar las obras, para dar de ellas la imagen que ilustre a los usuarios o a los muchos incrédulos que no dan ni quinto por la certidumbre del quehacer peñista.

En palabras escuetas y para que quede claro:

Ni Peña Nieto “cuenta lo que cuenta”. Las cosas buenas se dicen en un montón de cosas y así, no se ilustra a nadie.

Peña habló de una inversión de 40 mil millones de pesos y la ejecución de 12 obras carreteras, libramientos y segundos pisos.

Así, en gruesa “dejada” los seguidores de noticias no supimos en qué consistió la tal modernización de esa autopista.

El evento, efectuado en Valle de Chalco del municipio Solidaridad inventado por Carlos Salinas para dividir el súper habitado Chalco, patinó en la abstracción que Peña presentó en el discurso que pronunciara bajo el simbolismo de “modernización y ampliación” de la importante carretera de peaje.

En el acto, cero imágenes. Como que al equipo presidencial de comunicación social no le entran las teorías que Aristóteles estableció casi 400 años antes de Cristo, para dejar estampados, en sus extraordinarios escritos, el valor de la imagen.

El Estagirita creador, entre otras ciencias, de la lógica y la metafísica, concibió la Teoría de la Percepción donde fija, como primera axiología, la imagen.

En esa teoría, Aristóteles consigna que para convencer, las palabras no son suficientes. Hay que apoyarse en la imagen sostuvo el fundador del Liceo, secuela de la Academia de Platón.

Aristóteles caracterizó al hombre como “animal político”. Muchos, dedicados a la más sucia de las actividades, según dejo acuñado el desaparecido Luis M. Farías, se quedan con el primer calificativo aristotélico.

No creen en el valor de la imagen. No la del ego, sino la de la obra referida tan solo en el discurso oficial.

El “dijo”, el “agregó” no pinta ni a madres lo coloso que para el “comercio” podrá ser esa “modernización y ampliación” de la autopista México-Puebla que ni siquiera en el discurso describió Peña Nieta.

Sí eso es contar que las obras cuenten, estamos jodidos…

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