Cartas desde Chicago: Política y moral en EU

Cartas desde Chicago: Política y moral en EU

La política tiene sus vertientes más allá de oscilar de derecha a izquierda

Por: Rogelio Faz

Hay países que aspiran a ser democráticos imponiendo a ultranza uno de estos conceptos. En Estados Unidos supuestamente el más avanzado en este aspecto, las posiciones moralistas en política se maquillan o se manipulan según a intereses partidistas. La filosofía política es la que calibra a la moral y a la ética.

Moral política no es lo mismo que moral religiosa, de hecho la política no tiene moral, aunque ésta se basa en la primera. Y la segunda sea capaz de tragarse la hostia sin confesar

La fe religiosa es uno de los cimientos filosóficos de EU que, con el tiempo, pasó a ser un recurso de utilería para conservadores y liberales. Los primeros para darse golpes de pecho que ven de manera despectiva al prójimo jodido, sea por herencia cultural o racial.

Los segundos, los liberales progres, los incluyentes que en su afán de ir a la vanguardia de los derechos son incongruentes con el humanismo que religiosamente predican. Son capaces de escupir a la hostia y tragársela. En un ritual fugaz que fuera del recinto sagrado todos son pecadores, que con suplicios también todos quedan salvos.

En esta campaña por la presidencia de los EU la postura de Tim Kaine, católico y candidato a la vicepresidencia por el partido Demócrata, es inmoral.

Si el electorado escudriñara las propuestas de los candidatos, acabaría huérfano de preferencia partidista y decepcionada de sus candidatos.

Los inmigrantes sabemos de sobra que el candidato Donald Trump quiere deportar a la inmigración indocumentada con argumentos ofensivos. Suficiente para que la mayoría de los latinos no voten por él. Así tenga motivos válidos contra el sistema de gobierno actual.

Por el otro lado, tenemos a la señora Hillary Clinton que demagógicamente predica una reforma inmigratoria, a pesar que ella misma representa a un gobierno que no lo logró. Pero el elector aplica el ‘más vale malo conocido que bueno por conocer’.

Hasta aquí parece llega nuestro raciocinio político. ¿Y que de lo demás” con aquel “God blass america”, inspirado en derechos y libertades, que incluye a humanos, animales, plantas, medio ambiente, etcétera?

La señora Clinton se ha pronunciado a favor de los inmigrantes, no por considerarlo un derecho, sino por un gesto humanitario. Pero también, en el viaje progre apoya la atrocidad moderna: el aborto, concepto que se vende como un derecho exclusivo de la mujer. Se suele escuchar decir “es mi cuerpo y yo decido lo que hago con él”.

Pero, ¿estamos bien informados de lo que implica un aborto? ¿Sabemos en qué condiciones son extraídas las criaturas del vientre de la madre? ¿Sabemos a cuántas semanas de gestación esa criatura ya tiene todo los rasgos físicos y biológicos que usted y yo tenemos? ¿Y qué ese ser viviente puede ser destazado en vida para ser extraído? ¿Qué uso se da a esos “desechos” humanos? ¿Hay un negocio detrás de esto? ¿Sus impuestos patrocinan en todo esto?

Si no tiene las respuestas, averígüelo por usted mismo si le interesa, ¿o prefiere taparse los oídos de la moralidad religiosa para dar paso a la política inmoral a cambio de papeles?

Otra de las ideas progres de Clinton y Obama, es la ideología de género (LGTB) que no solo se limita a exigir respeto y derechos comunes como a todos, sino que se extiendan a matrimonios del mismo sexo y a “tener hijos”. O la renta de vientres para dar a luz por otros u otras que la naturaleza o Dios les niega.

Se dice que entre los correos electrónicos de Clinton estaba la de provocar una “primavera católica” (rebelión) en los EU. Y es que la política se gana con votos y estos con ofrecimientos, solo hay que saber entender las necesidades y el momento.

rogeliofaz@yahoo.com

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