Acento: Homofobia e intolerancia

Acento: Homofobia e intolerancia

Por: Salvador Flores Llamas

No pocos tomaron la muerte de Juan Gabriel de pretexto para atacar a la Iglesia por oponerse a la aprobación legal de los matrimonios gay. Hablan de homofobia, intolerancia y discriminación cuando precisamente son ellos quienes las promueven.

Hasta invocaron el laicismo, aludieron a que si Juárez se levantara de la tumba anatematizaría a los conservadores que, amparados en las sotanas realizan una campaña contra ese proyecto de ley.

Emilio Gamboa, líder del Senado, se llevó lo suyo por haber dicho que tal iniciativa de Peña Nieto no es prioritaria para su cámara ni su partido, en el clímax del desgarre de vestiduras de los censores.

Son incapaces de distinguir que laicismo es respetar las creencias de cada quien, porque por la libertad religiosa no debe atacárseles, lo que sí es intolerante y discriminatorio.

Juan Gabriel no se dolió por el rechazo a su inclinación sexual, simplemente no le preocupó. Yerran al invocar la memoria de Juárez, pues si implantó el matrimonio civil, condicionó el de su hija mayor con el cubano Santacilia a que primero se casaran por la Iglesia.

De seguro se opondría a bodas de parejas gay y a que adopten niños, pues consideraba a la familia la base de la sociedad y fue padre muy amoroso de sus hijos.

Peña tuvo el desatino –ante los ataques persistentes de sus enemigos- de abrir frentes con la Iglesia al buscar legalizar las uniones gay y la adopción de niños por éstas, y con empresarios por tratar de aplicarles la declaración 3de3, para no afectar sólo a los políticos.

Eso influyó en la debacle electoral del PRI el 5 de junio, sin necesidad de ello. Incitó al clero a combatirla, incluso con alusiones personales a él. El afán de ganar votos de la comunidad lésbica le resultó contraproducente.

Hasta Francisco Labastida Ochoa, candidato presidencial del PRI derrotado, criticó ese paso acremente, y para limar asperezas EPN lo invitó a su último viaje a Sinaloa, que él gobernó, con sitio especial en el presídium y muchas deferencias, que no había tenido.

Es obligado señalar que EPN llega a su IV informe con cuentas pendientes, entre ellas –la más urgente- aplicar la ley a la CNTE, más envalentonada por la impunidad que le brinda, pese al crimen de lesa humanidad de dejar sin clases a millones de niños y pisotear los derechos humanos de todos los mexicanos.

En un enésimo desafío al gobierno, la CNTE intentó ayer evitar que Osorio Chong entregara el informe a la Cámara de Diputados, como se hace ahora desde que el revanchismo intransigente de la oposición impidió a Vicente Fox leer su último informe.

En cambio gobernadores, legisladores y alcaldes del PRD y Morena hacen fiestas palaciegas, populistas por su informe, como las comilonas del edil de San Blas, Nayarit, que gasta millonadas para autopromocionarse cada año.

Los profes armaron más escándalos en Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Michoacán.

Al mediodía del miércoles la CNTE tomó la radiodifusora “94.1 La Mejor de Puerto Escondido”, vandalizó muebles, equipo, muros y retuvo a técnicos, operadores, administradores y a la periodista Nayeli Aldán.

Ángel Soriano, presidente del Club de Periodistas de Antequera, A.C., exigió aplicar la ley por “coartar la Libertad de Expresión, vulnerar los derechos humanos, imponer el terror y desconocer el Estado de Derecho”.

Exigió el inmediato cambio de estrategia del Gobierno Federal, dejar poses burocráticas y responder a las agresiones contra la niñez, la sociedad y los periodistas.

Como otro derrape de Peña se juzgó invitar a charlar a Donald Trump, quien llamó criminales y violadores a los mexicanos y construirá un muro en la frontera con México, que pagaremos nosotros, lo que subrayó en Los Pinos, ante el propio Peña, no cambió ni un ápice su postura contra México.

EPN explicó que invitó a los dos candidatos a platicar para dimensionar qué significa la relación México-EU y quiso enfrentar la postura del republicano, no eludirla.

Abundaron las críticas a EPN, quien recalcó que le reclamó en lo privado, aunque ante la prensa no lo hizo, y se contradijo sobre lo que afirmó que dijo y no le dijo al enemigo declarado de México.

Además, su visita le sirvió para sacar raja electoral y revitalizar su campaña, que va de mal en peor. Según la opinión mayoritaria, fue desafortunada para el país su venida, en cuyo siguiente discurso de campaña en Arizona no varió su política antimigratoria.

Peña debió tomar en cuenta que es presidente y Tromp sólo candidato. ¿Qué tal si ahora Hillary Clinton no acepta platicar con él, precisamente ahora que urge que acepte cuanto antes la invitación para resarcir en algo el frentazo y para demostrar a los demócratas que no se está contra ellos?

Como parece que malquerientes aconsejan al presidente, cabe insistir en que necesita buenos asesores, pues no puede gobernarse a base de latidos, puntadas y ocurrencias, máxime ante el marcaje personal de sus enemigos acérrimos, liderados por López Obrador

 

Post data

Miguel Ángel Mancera, gobernante de la ciudad de México, quiso capitalizar la muerte de Juan Gabriel para promoverse: anunció que le rendirá un homenaje, sin el parecer de los deudos del cantautor, que ni caso le hicieron.

Lo que hace la desesperación por promover su precandidatura presidencial.

llamascallao@hotmail.com
@chavafloresll

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